¿Por qué tengo ciclos menstruales irregulares?

 

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¡Hola, amigas! La menstruación dura en promedio de 1 a 7 días, en los que se pierde aproximadamente de 50 a 150 ml de sangre. Sin embargo, no todos los períodos de menstruación son iguales, ni llega siempre cada 28 días.

Si los ciclos duran desde 21 días o hasta 35 días son considerados como “regulares” o “normales”. Se denominan ciclos irregulares cuando estos duran menos de 21 días o se tardan más de los 35 días. Así que tranquila te recomiendo llevar tus fechas de menstruación en un calendario esta te ayudará a conocerte y entender cómo funciona tu cuerpo.

 

 

Las alteraciones del ciclo menstrual o sea menstruaciones irregulares son frecuentes en los primeros años tras la menarquia (primera menstruación), hasta aproximadamente los 17 años, unos 3 o 4 años mientras se produce una maduración completa de tus ovarios y aparato reproductivo.

Además, existen factores que pueden hacer los ciclos todavía más impredecibles en mujeres jóvenes como: el estado de salud de la mujer, el ejercicio prolongado, los cambios súbitos de peso (sea aumento o disminución), el estrés, los ovarios poliquísticos, los desequilibrios hormonales, los problemas en la glándula tiroidea, etc. En mujeres adultas estas irregularidades menstruales pueden significar cambios hormonales propios de inicio de menopausia, miomas uterinos, pólipos endometriales, etc.

Si manejan bien su calendario menstrual y notan alguna irregularidad en su ciclo como retraso de la menstruación mayor a 90 días o menstruación cada 15 días se considera ya una patología, no duden en acudir inmediatamente al ginecólogo. Pueden estar sufriendo un problema de salud, que debe ser evaluado y detectado a tiempo por el médico para evitar complicaciones posteriores.

Las toallas sanitarias son esenciales en nuestro período porque facilitan las actividades diarias evitan que el flujo se traspase a nuestra ropa interior. Lo recomendable es cambiarlas con una frecuencia habitual de 3 a 4 horas, dependiendo del flujo y la actividad física evitando la humedad prolongada en nuestra zona íntima que pueden causar infecciones o molestias genitales como secreción, mal olor, picazón, ardor etc.

 

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